Quien entra por primera vez en Honeydukes, en Hogsmeade, no sabe adónde mirar primero: ranas de chocolate, grageas Bertie Bott de todos los sabores, diablillos de pimienta y estanterías hasta el techo. Este calendario de Adviento ha tomado como modelo justo ese agobio, en el mejor sentido.
El Harry Potter calendario de Adviento Honeydukes parece el escaparate de la famosa tienda de golosinas, con rayas rosas y repleto de dulces de colores. Eso sí, detrás de sus 24 puertas no hay golosinas, sino pequeños regalos para el día a día de un mago: material de escritura como bolígrafo, subrayador, regla, goma de borrar y washi tape, bisutería como una pulsera y un collar, y además calcetines, una bolsa con cordón, una bolsa de la compra, pegatinas, un parche tejido, un puzle, imanes, una etiqueta para equipaje y bastante más. Cada mañana un pedacito de Hogwarts, sin cita con el dentista en enero.
Para todos los que, al oír rana de chocolate, piensan enseguida en cromos y pasarían el Adviento entero en el callejón Diagon. El único inconveniente: a partir del 25 de diciembre te toca volver a esperar una lechuza ;)