Una parada de autobús bajo la lluvia, dos hermanas esperando a su padre y, de repente, a su lado aparece una enorme criatura gris y peluda con una hoja en la cabeza. Esta escena de Mi vecino Totoro, de Hayao Miyazaki (1988), ha cautivado a generaciones. Totoro es un bondadoso espíritu del bosque que apenas dice una palabra y, aun así, hace sentir a todo el mundo que todo saldrá bien. No es de extrañar que siga siendo el logotipo de Studio Ghibli.
El Monedero de peluche Mi vecino Totoro lleva al espíritu del bosque directamente a tu bolso. Suave pelaje gris, la barriga clara con sus típicas marcas en forma de V, ojos redondos bordados y bigotes: solo le falta la sonrisa satisfecha. Con unos 12 x 11 cm, es lo bastante pequeño para monedas, llaves o auriculares y lo bastante grande para encontrarlo al tacto en tu bolso al instante. Y seamos sinceros: da menos pena gastar la calderilla si a cambio puedes acariciar a un Totoro.
Para todos los que piensan en un Gatobús con la primera gota de lluvia. Eso sí, no metas bellotas dentro, o te crecerá un bosque en el bolso de la noche a la mañana. ;)